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ATLAS

Plataforma Humanitaria

🧭 Guía de acompañamiento

Esta guía queda guardada en tu teléfono — puedes leerla aunque no tengas señal.

Si estás atrapado bajo escombros

  • Respira despacio. El polvo en el aire hace que respirar cueste más, así que cúbrete la nariz y la boca con la ropa que tengas a mano.
  • Sabemos que vas a querer gritar pidiendo ayuda, pero intenta reservar esa energía: gritar cansa y gasta el aire que necesitas. Es mejor golpear algo duro (una tubería, una pared, una piedra) con un ritmo parejo, tres golpes, pausa, tres golpes, y luego quedarte en silencio un momento para escuchar si alguien responde.
  • Desde ATLAS puedes activar la alarma sonora de la app para que el sonido ayude a ubicarte, y usar la linterna desde aquí mismo cuando sientas que hay alguien cerca buscando. La batería puede durarte poco, así que úsala solo cuando sientas que de verdad puede ayudar en ese momento, porque la vas a seguir necesitando.
  • No te muevas bruscamente ni intentes mover escombros pesados solo. Si algo se mueve un poco al tratar de zafarte, detente, puede empeorar la situación. Espera.
  • Estás siendo buscado. Aguanta un poco más, cada minuto que pasa hay más manos trabajando para llegar hasta ti. No sueltes la esperanza.

Después de ser rescatado

  • Que te hayan sacado de los escombros no significa que el peligro terminó del todo. Aunque te sientas bien, aunque puedas caminar, aunque no te duela tanto como esperabas, si estuviste atrapado por un tiempo largo, tu cuerpo puede estar procesando algo por dentro que vale la pena revisar cuanto antes.
  • Esto se llama síndrome de aplastamiento, y puede aparecer horas después de que ya te sacaron, incluso si al principio te sentías estable. Por eso es tan importante que lo sepas, y que la persona que te está ayudando también lo sepa.
  • Si fuiste tú quien rescató a alguien o está acompañando a alguien recién rescatado:
  • No lo dejes caminar todavía, aunque diga que puede. Mantenlo quieto y recostado hasta que llegue ayuda médica.
  • No le des de comer ni de beber por ahora, aunque tenga sed. Si necesita cirugía de urgencia pronto, tener el estómago lleno puede complicar las cosas. Puedes humedecerle los labios con un paño si el calor es fuerte.
  • No le sobes ni le presiones la parte del cuerpo que estuvo aplastada, aunque parezca que eso ayuda a "reactivar" la zona. No ayuda, y puede empeorar el daño.
  • Llévalo a que lo revisen apenas puedas, aunque insista en que está bien. Cuidarlo así no es exagerar, es tomarse en serio lo que no se ve a simple vista.
  • Si notas orina de color oscuro, mucho cansancio repentino, o el corazón muy acelerado, avisa a los médicos apenas puedas, son señales de que el cuerpo está reaccionando a la parte que estuvo aplastada.
  • Cuidarlo así es exactamente lo que hay que hacer.

Si sientes una réplica (otro temblor después del primero)

  • Es normal que vengan más movimientos después del primero. No significa que algo esté empeorando, es parte de lo que pasa después de un sismo grande.
  • Si estás en un lugar abierto, aléjate de edificios, postes y árboles, y quédate ahí hasta que pase.
  • Si estás dentro de un espacio ya derrumbado, cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos o con lo que tengas cerca, y mantente quieto hasta que termine el movimiento.
  • Las réplicas dan miedo, pero pasan. Estás con vida, y eso es lo que importa ahora.

Primeros auxilios básicos mientras llega ayuda

  • Si hay una herida que sangra: presiona firme sobre la herida con un trapo limpio o con la ropa, sin soltar, hasta que el sangrado disminuya. No retires el trapo para revisar cada rato, eso reabre la herida. Si puedes, mantén esa parte del cuerpo elevada.
  • Si sospechas una fractura (un brazo o pierna que duele mucho y no se puede mover bien): no intentes enderezarlo ni acomodarlo. Trata de inmovilizarlo tal como está, con algo rígido a los lados (un palo, una tabla, una revista enrollada) y amarra con cuidado, sin apretar demasiado.
  • Si alguien se desmaya pero respira: acuéstalo de lado, con la cabeza un poco hacia abajo, para que si vomita no se ahogue. Aflójale la ropa ajustada del cuello.
  • Si alguien no respira y tú sabes hacer reanimación (RCP): hazlo. Si no sabes, no te culpes, quédate con la persona y sigue pidiendo ayuda a gritos a quien esté cerca.

Si estás con niños

  • Los niños sienten mucho más miedo cuando ven miedo en los adultos. Si puedes, habla con voz baja y calmada, aunque por dentro no te sientas así, tu voz tranquila ayuda a que ellos también se calmen un poco.
  • Explícales con palabras simples lo que está pasando: "Hubo un temblor fuerte, estamos esperando ayuda, yo estoy aquí contigo." No hace falta prometerles que todo va a estar bien enseguida, solo que no están solos.
  • Si tienes algo para que sostengan en las manos (un juguete, un objeto pequeño), ayuda a que se concentren en eso en vez del miedo.

Si estás con una persona mayor o con movilidad reducida

  • Mantén la calma cerca de ella, hablando con claridad y sin apuro.
  • Si necesitas moverla y no puede caminar, no la arrastres de los brazos, busca apoyarla desde el torso o ayúdala a sentarse en algo estable mientras esperas.
  • Si toma medicamentos regularmente, y los tienes a mano, ayúdala a mantener el horario en la medida de lo posible.

Mientras esperas

  • El tiempo de espera puede sentirse eterno, y es válido tener miedo, llorar, o no saber qué hacer. Eso no significa que estés haciendo algo mal. Sentir miedo en este momento es lo más humano que hay.
  • Colombia entera está pendiente de esta situación. Somos un pueblo que se levanta y se cuida entre todos, y en este momento hay manos, ojos y corazones puestos en encontrarte. No eres un número, eres alguien que estamos buscando con todo.
  • Tu reporte ya quedó guardado y se va a enviar apenas haya señal, sin que tengas que revisar nada ni volver a intentarlo.
  • Aguanta un poco más. Ya diste el primer paso, que fue pedir ayuda. Nosotros seguimos desde acá.
  • No estás solo en esto. Nunca lo estuviste.